Mariguana, alcohol y pornografía, lo más consumido durante el confinamiento en EEUU

El 2020 quedó marcado por la pandemia del covid-19, la vida como la conocíamos cambió drásticamente a nivel mundial por el confinamiento; los negocios, las escuelas y las fronteras cerraron; las empresas mandaron a millones de empleados a trabajar desde  sus casas ocasionando nuevos hábitos  y vicios en las personas.

El alcohol, un bien preciado durante la cuarentena…

Durante el encierro los estadounidenses consumieron grandes cantidades de alcohol, mariguana, pornografia y comida chatarra, de acuerdo con un artículo de Forbes. Además, el consumo de Netflix y videojuegos aumentó más que nunca.

Si bien la pandemia ocasionó una grave crisis económica en distintos sectores, hubo empresas que se vieron beneficiadas: el 2020 también será recordado por el crecimiento del comercio electrónico, el boom de las ventas en línea y el alto consumo de alcohol.

De acuerdo con un estudio de la empresa de estudios de mercado, Nielsen Corporation, la compra de alcohol aumentó un 55% en la semana del 21 de marzo. Las ventas de tequila, ginebra y cócteles premezclados aumentaron un 75% en comparación con marzo del 2019, mientras que las de cerveza subieron un 42% y las de vino un 66%. 

Los estadounidenses hicieron a un lado las tiendas de conveniencia, las licorerías y los centros comerciales para abastecerse de bebidas alcohólicas, ya que las ventas en línea aumentaron un 243% respecto al año pasado. 

El éxito de la mariguana

La mariguana también tuvo sus meses dorados durante el confinamiento, de acuerdo con Los Angeles Times, las ventas de cannabis en California se “dispararon”. Los estados donde esta hierba es legal registraron altas compras, de acuerdo con Forbes, establecimientos de Illinois registraron ganancias de hasta 36 millones de dólares en marzo del 2020. 

El “bendito” Netflix…

Las personas también buscaron nuevas formas de entretenimiento. Las aplicaciones de citas aumentaron, así como las suscripciones a medios impresos y a plataformas de streaming. La red social de Tik-Tok cobró popularidad entre los jóvenes y adultos. Nielsen estima que a mediados de marzo un 30% el consumo de películas y series fueron desde Netflix, mientras que un 20% fue desde YouTube.

Un “guiño” para la industria pornográfica 

El consumo de pornografía y sitios web de contenidos eróticos también registraron ganancias, el popular sitio Pornhub calculaba un aproximado de 120 millones de espectadores diarios, con el confinamiento, este aumentó sus visitas más de un 11%. Además, la plataforma de Only Fans creció a pasos agigantados.

El confinamiento y la “engordadera”

La vida nos cambió por completo tras la pandemia, quienes somos padres tuvimos a los niños en casa y lidiamos con nuevas formas de aprendizajes virtuales, más que nunca, nos involucramos con sus tareas y con el uso de las herramientas tecnológicas.

El cierre de gimnasios, albercas, parques y centros de entretenimiento en el punto más crítico de contagio nos dejó con pocas opciones de actividades físicas. El sedentarismo llegó a nuestros hogares, varias personas han hecho evidente sus kilitos extras y la falta de condición.

Medios como el NBC News y Bloomberg han citado  estudios que muestran un aumento en el consumo de papas fritas, Oreos, spam, hamburguesas, pretzels y otros alimentos reconfortantes. Incluso, los pedidos de comida a domicilio provocaron una escasez de sobres de salsa catsup en algunos estados. 

Un regreso gradual

Afortunadamente la vacunación en Estados Unidos ha sido veloz y efectiva, esto ha generado que la vida como la conocíamos se retoma gradualmente; el uso de la mascarilla no solo nos dio seguridad, también nos enseñó a ser empáticos con los demás. 

Nuevos hábitos de higiene llegaron para quedarse, la etiqueta social cambió los saludos y la vulnerabilidad humana ante nuevas enfermedades fue evidente. Hoy es posible ver un estadio con aficionados tras meses de confinamiento y distanciamiento social, hoy, más que nunca, valoramos respirar al aire libre en Estados Unidos y, ojalá, que pronto también sea posible en otros países.