LA IMPORTANCIA DEL DINERO EN LAS RELACIONES DE PAREJA

Cada vez son más las parejas que deciden separarse por problemas económicos; el dinero puede generar enfrentamientos en una relación, incluso llegar a niveles de violencia psicológica, verbal y hasta agresiones físicas.

¿El que paga manda?

Este dicho popular hace referencia al poder que tienen las personas que proporcionan el dinero. Por esta razón, la autonomía financiera es anhelada; “Quién tiene dinero, tiene libertad y no depende de nadie”, pero esto se complica cuando se presenta en las relaciones amorosas.

En la cultura occidental, la figura masculina se asocia con la del proveedor de recursos y alimentos; el cuidador de la casa y la familia, mientras que la figura femenina  está asociada a labores domésticas y al cuidado de los niños. 

Esta concepción es heredada de varias culturas, pero una de las principales es de la cultura romana: el Pater Familia era el individuo que tenía la potestad y dominio legal del hogar y de cada uno de los miembros de la familia.

En la actualidad es común que mujeres y hombres generen ingresos económicos; las necesidades financieras han cambiado, más si se tiene una familia. La participación laboral femenina depende de cada país y cultura, aunque cada vez son más las que llegan a una independencia financiera.  

¿Cómo afecta el dinero en las relaciones de pareja?

  • FALTA DE TIEMPO: El trabajo es casi siempre sinónimo de dinero, por lo que según los expertos, la falta de tiempo y convivencia son factores que constantemente generan conflictos en las parejas. 
  • CONTROL: Las decisiones económicas en pareja pueden generar conflicto si se presentan los reproches, la manipulación y el chantaje: “Yo decido el color porque soy quien lo pagará” “Debes de obedecerme porque yo soy quien da dinero en esta casa”
  • MUESTRAS DE AFECTO: Las personas que generan dinero pueden argumentar que cumplen con su “función” aportando al hogar, pero con frecuencia dejan a un lado el cariño, la convivencia y las muestras de afecto con la pareja y/o la familia.
  • IMAGEN: En algunas sociedades es mal visto que un hombre no trabaje y se dedique al cuidado de la casa y/o de los niños, esto puede generar discusiones, disgustos, inestabilidad emocional y hasta problemas de autoestima en alguno de los miembros de la pareja.
  • MALA ADMINISTRACIÓN: El malgastar el dinero que se tiene destinado para el hogar o la familia genera constantes enfrentamientos. En algunos casos influyen las adicciones; alcohol, drogas, apuestas etc., en otros pueden ser las malas inversiones y/o las compras excesivas no consensuadas. 

¿Qué pasa cuando un miembro de la pareja gana más dinero?

Entendiendo que el dinero es poder, la persona con mayores ingresos económicos puede buscar la dominación o el sometimiento de su pareja, esto puede ocasionar maltratos, y en el peor de los casos, hasta agresiones.

Este tipo de violencia doméstica es uno de los que menos perciben las personas, según los psicólogos. La violencia económica se presenta cuando un individuo retiene, exige, roba o dispone del dinero de su pareja. Aunque es más frecuente que la persona que mantiene a la familia o la casa, sea quien tenga estas actitudes de control. 

Una relación saludable buscaría definir las tareas y responsabilidades de cada uno, así como trabajar en conjunto por las metas que aporten a su “proyecto” familiar o de hogar: “Uno trabaja y el otro se encarga de la familia, pero compartimos decisiones financieras”, “Ambos trabajan y comparten decisiones, pero cada uno administra sus ingresos”, etc.


¿Qué hacer si se tienen problemas financieros con la pareja?

La psicóloga con Máster en Terapia de la Conducta y la Salud, Marta Guerri, en su artículo ¿Cómo influye el dinero en la relación de pareja? recomienda establecer límites, acuerdos y tener mucha comunicación en pareja y, si es posible, acudir a terapia. Sin embargo, cuando estos conflictos presentan agresiones físicas y psicológicas, lo mejor es alejarse y denunciar ante las autoridades. 

Las personas no deberían manipular a los demás con su dinero, más aún si se trata de sus seres queridos, pero lamentablemente sucede frecuentemente. Es importante detectar en qué momento estas discusiones se convierten en un problema constante y atenderlo, pero sea cual sea el caso, el maltrato físico hacia otra persona no debe ser permitido.